
17/12/2007 VMT
La comisión que investiga la muerte de Diana de Gales examinó la correspondencia que en el año 1992 intercambiaban la Princesa y el duque Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II de Inglaterra y que salió a la luz. En dichas cartas, la por entonces esposa del príncipe Carlos pasaba un mal momento en su matrimonio y decidió pedir ayuda a su suegro quien se ofreció amablemente a aconsejarla.
Las misivas tienen fechas entre los meses de junio y septiembre de 1992 y en ellas Diana, que siempre escribe a mano, se dirige al Duque como "querido papá", un saludo que desmiente las frías relaciones que, decían, mantenían ambos. En la primera carta de la que se tiene constancia, Diana agradece a Felipe que "esté dispuesto a ayudar" y ambos se ponen de acuerdo para continuar enviándose cartas ya que en aquella "situación" la consideraban la única forma efectiva de comunicación.
A partir de ahí, suegro y nuera continúan con un intercambio de cartas en las que él asegura que hará "todo lo posible para ayudar" a la princesa y a su marido, aunque confiesa que no tiene "dotes de consejero matrimonial". Aún así, escribe varias misivas a Diana, todas ellas a máquina, en las que comenta lo que puede hacer para salvar su matrimonio. También destaca una carta, publicada por la "BBC", en la que el Duque cree que tantos consejos han hecho enfadar a su nuera y cuando finalmente ella contesta le escribe: "¡Menos mal!: en los últimos días tenía la impresión de que me había excedido en mi última carta. Te agradezco tu comprensión y que me hayas respondido".
Durante toda la correspondencia, aunque ninguno de los dos se muestra cariñoso con el otro, parece que entre ambos existe confianza y buena relación, sin embargo el padre de Dodi, Mohamed al-Fayed sigue pensando que la muerte de su hijo y de la Princesa es obra de un complot llevado a cabo por el marido de Isabel II.
PROGRAMAS DEL CORAZÓN. Los más vistos, los más criticados, ¿qué opinas de ellos?, ¿más regulación o es libertad de expresion? Opina