Hace unas semanas todos los periódicos hablaban del desnudo integral de Natalie Portman en 'Hotel Chavelier', un corto de Wes Anderson. La sorpresa era mayúscula, ya que Natalie siempre ponía una claúsula en su contrato que fijaba que no podía aparecer desnuda. Con el tiempo, la joven ha asegurado que está arrepentida, que nunca debió posar y que debe seguir más su instinto, un no a tiempo es la opción adecuada. Sus fans seguro que le agredecen ese momento de 'locura transitoria'.