El anuncio del embarazo reabrió el debate sobre la reforma de la Constitución para que se termine con la preferencia del varón en la sucesión a la Corona. Esta modificación, que afecta al artículo 57.1, es una de las promesas electorales de José Luis Rodríguez Zapatero y requiere un complicado proceso que pasa por disolver las Cortes.