Tras vencer la resistencia de su abuelo, quien se oponía a que la joven se dedicase al mundo del espectáculo, Rocío se trasladó a Madrid acompañada de su madre para iniciar su carrera como cantante. Después de pasar una mala racha, conoce a Pastora Imperio, para la cual trabajó en el tablao 'El Duende'. Poco después, Manolo Caracol se la llevó a 'Los Canasteros'.