Entre los familiares que portaban el féretro, destacaba José Ortega Cano, viudo de la cantante, y su hermano y representante Amador Mohedano, quienes pudieron comprobar el atronador aplauso con el que las miles de personas que rodeaban los alrededores del santuario daban su último adiós a la cantante. Tras salir del recinto del santuario, el féretro fue recogido por costaleros de la Hermandad de la Virgen de Regla, de la que era muy devota Rocío Jurado.