Las "diferencias irreconciliables" han sido definitivas para el final de uno de los matrimonios más queridos, por más polémicos, del star-system. Bitney Spears y Kevin Federline han puesto fin a su amor con un divorcio más que esperado por los contínuos escarceos del chico, que nunca llevo bien ser el "marido de...". La "princesa del pop" ya ha pedido la custodia de sus dos hijos, Sean Preston de un año y Jayden James de dos meses. La pareja contrajo matrimonio en 2004, en Studio City (California) en casa del sastre que confeccionó los vestidos del novio y de los invitados. Este es el segundo divorcio de Brit, que estuvo casada tres días con Jason Alexander, su novio de la escuela secundaria.