El primer novio que todos conocimos a Britney fue Justin Timberlake, compañero en el Mickey Club, en algunas giras por los EE.UU y teen idol de dimensiones similares a la Spears. Virgenes hasta el matrimonio, se cansaron tanto de esperar que cada cual se fue por su lado, y Justin acabó triunfando y en brazos de la guapa Cameron Diaz. Brit acudió a los amigos para superar el trance y debía de tener tantas ganas de hacerlo (superar el trance, claro) que se casó con Jason Alexander, un amigo de la infancia, con el que le duro 55 horas el matrimonio, algo así como cuando se les pasó la resaca. Tras el divorcio, el 18 de septiembre de 2004 la cantante se casaba con Kevin Federline, bailarín por aquel entonces, busca-líos en la actualidad.