La ceremonia, que tenía todos los ingredientes para ser perfecta, se convirtió en un desastre, al menos para Daniella. Más de 300 invitados de las más altas esferas (quien no estaba invitado no era nadie, repito, nadie), toda la plantilla del Real Madrid con esposas, novias, amantes o lo que se terciara... demasiado para la joven modelo, que se vio desbordada. Y para poner la guinda: Caroline Bittenmcourt...