Cada año, la Miss Mundo elegida dedica sus 12 meses de reinado a recorrer el planeta para defender causas humanitarias, inscritas en la acción de la Miss World Organization. Tatana va a tener que aparcar por un año sus estudios para dedicarse en cuerpo y alma a la institución que representa, donde no sólo los desfiles y las promociones son importantes, sino que tiene una dimensión social de gran calado.