La nota se queda un poco excasa, para que engañarnos. Deslumbró el supertraje de Elie Saab de Goya Toledo, sin duda la más elegante. Impresionó el aire de diva retro del Belén Rueda (que no Esteban, como le dijo José Corbacho, el conductor de la Gala) que vestía de Carolina Herrera y la retaguardia de Elsa Pataky -como siempre, de Cavalli-, que en otras ocasiones ha ido más acertada. En el apartado de los espantos, lidera la clasificación Natalia Verbeke con un Dolce & Gabanna poco apropiado, que marcaba demasiado y no favorecía. Silvia Abascal apostó por un traje de corte romántico muy bonito pero falló en el peinado. Maribel Verdú, apostó por un traje de Alberta Ferreti para recoger el premio que la convierte en la mejor actriz protagonista del año.