La que fuera una de las parejas más deseadas de Hollywood se ha metido en un divorcio que tiene visos de acabar bastante mal. Denise Richards afirmó que su esposo Charlie Sheen la amenazaba, golpeaba y que sufre una obsesión por la pornografía, acusaciones que le valieron para obtener una orden de alejamiento para el padre de sus dos hijas mientras están en pleno proceso de divorcio. El juez de Los Ángeles se pronunció a favor de Richards, al pedir a Charlie Sheen que no se acercara a más de 300 metros de ella y de sus niñas. El actor podrá visitarlas una vez a la semana bajo vigilancia de un funcionario.