Superados los problemas financieros que iban a forzar el cierre de su rancho Neverland, Michael Jackson ha intentado sin éxito adquirir una nueva y lujosa casa en el sur de Inglaterra. El cantante, que ya ha saldado cuentas con los empleados que le denunciaron por no pagarles la seguridad social, ha querido comprarse una mansión ligada al más famoso escándalo de sexo y política en la historia del Reino Unido, el caso Profumo. Pero la oferta de Jackson ha sido desestimada porque el inmueble del siglo XIX es propiedad del patrimonio nacional, que lo alquila a un hotel.