El nominado al Oscar como Mejor Actor por su interpretación en la película "Capote", Philip Seymour Hoffman, reveló que se sometió a una cura de desintoxicación al comienzo de su carrera. "Era todo, drogas y alcohol. Era todo lo que pudiera tener en mis manos. Me gustaba todo", afirmó Hoffman al programa "60 Minutes", de la cadena CBS. "Entré a rehabilitación y estaba totalmente sobrio a los 22 años", destacó, y señaló que tuvo miedo por su propia vida.