Debbie Rowe, la ex mujer de Michael Jackson y madre de sus dos hijos Prince Michael (de ocho años) y Paris (de siete), obtuvo en los tribunales de Los Angeles una victoria parcial en su lucha por la custodia de los menores. En 2001, Rowe cedió los derechos sobre sus hijos tras su divorcio de Jackson. Pero según medios estadounidenses, el tribunal de apelaciones declaró que no era jurídicamente válido, ya que entonces no se realizó una investigación para evaluar si esa decisión sobre la custodia era lo mejor para los niños.