El futbolista David Beckham y su esposa, Victoria, han comprado una pradera que en su día formó parte de un parque perteneciente al rey Enrique VIII, y que linda con su mansión de Hertfordshire (sur de Inglaterra) para evitar ser espiados por curiosos. La pareja ha pagado un precio muy por encima del mercado al dedicar 730.000 euros en un terreno valorado sólo en 146.000 euros.Los excursionistas habían comenzado a coger la costumbre de pasear por los aledaños de la casa de los Beckham, para ver si veían al sofisticado matrimonio.