Pero que nadie se asuste, que Claudia Schiffer no se divorcia, con lo feliz que es ella con su marido perfecto y sus hijitos rubios. No, el problema está en que la modelo contrató a varias empresas para que le organizaran su matrimonio, entre ella la de una prima de la Reina Isabel II de Inglaterra, que es la que le ha demandado por impago. Los continuos cambios de opinión de Schiffer y su madre -descrita por un amigo como una personalidad "poco diplomática"- dejaron sendos debes en diferentes empresas, entre ellas la de la Lady británica, que la modelo no ha pagado al creer que sólo debía hacerlo a la empresa que finalmente se lo organizó.