El actor Dennis Quaid ha confesado a una revista que en 1990 padeció anorexia, una desorden alimenticio más propio de las estrellas femeninas de Hollywood que a él se surgió preparando el papel de un enfermo terminal. Quaid, que estaba casado en esa época con Meg Ryan, perdió hasta cuarenta kilos: "Mis brazos eran tan flacos que yo no podía salir ni siquiera de una bañera", recoge la recoge Best Life. La película para la que se preparaba era 'Wyatt Earp', donde el actor interpretaba a un personaje que moría de tuberculosis y que para lograr capturar la mirada descarnada de los espectadores su apariencia debía ser parecida a la de un hombre cerca de la muerte.