Halle Berry ha probado una nueva técnica de grabación que hará mucho más fáciles para los actores las escenas subidas de tono. No todos van a aplaudir la técnica y seguro que el que menos lo hace es Bruce Willis, que tenía marcado en guión una tórrida escena de amor y pasión con la actriz y que ahora, gracias a los efectos especiales, no tendrá que grabar junto a ella. Y es que Halle sólo ha tenido que poner los movimientos y gemidos, a los que luego por sistema digital se añadiran los de Bruce, sin que entre ellos haya habido el más mínimo tocamiento. El resultado se podrá ver en la película Perfect Stranger.