Los Rolling Stones no hicieron mucho casoa los censores chinos en su primer concierto en el país comunista, deleitando a un público en su mayoría extranjero con canciones sobre temas controvertidos como el diablo, canallas y asesinos en serie. "Es genial estar aquí; es la primera vez que tocamos en China", dijo Mick Jagger a los ruidosos 8.000 espectadores, en el debut chino de los Stones tras dos fracasados intentos de actuar en ese país desde 1980. "Es fantástico", dijo.