La leída Victoria nos sorprende ahora con todo un decálogo (diez puntos, Vicky, no te líes) para ser tan ¿chic¿ como ella, o morir en el intento. No se pierdan algunos de las recomendaciones: comprar por todo el mundo, sobre todo Japón y Nueva York, tomar prestado de otras épocas, unas enormes gafas (Dior), ponerte ropa de niño y visualizar tu 'look' al completo. Ella lo lleva a rajatabla y siempre va "ideal", aunque muchas veces sus excesos hayan sido criticados.