Dos de las tres canciones que los Rolling Stones tocaron en los 12 minutos del descanso del partido por el Super Bowl norteamericano fueron censuradas por parte de los organizadores, al considerarlas "sexualmente explícitas". Start Me Up (compuesta hace 40 años) y Rough Justice son los temas que no pasaron la prueba. Los responsables del show, que contaban con un retraso en la transmisión de cinco minutos, cortaron parte de las letras. La Super Bowl adopta estas medidas tras el "destape" de Janet Jackson, que mostró su delantera a los jugadores de fútbol americano.