De Hong Kong a Pekín, pasando por Singapur y Bombay y apuntando próximas citas (Nueva Delhi esta misma semana), los desfiles se han sucedido amplificados por decisiones comerciales de primer orden: el grupo Armani y la casa Loewe han anunciado que tienen previsto abrir en China durante los próximos cinco años 50 y 30 tiendas, respectivamente, en vista de los buenos resultados del negocio en el gigante asiático. Y los italianos tienen prisa, pues abrirán 30 establecimientos antes de 2008, año a partir del cual este mercado podría superar el volumen de ventas de la firma en Japón, hasta ahora bastión de la moda en la zona.