Después de treinta y cinco días, la peluquera Raquel Mosquera recibió el alta médica y abandonó ayer la clínica López Ibor, especializada en enfermedades mentales, donde había permanecido ingresada las últimas semanas. Tal y como ocurrió el día que saltó la noticia de su traslado por urgencias a la unidad de psiquiatría del hospital Puerta de Hierro, el programa de Telecinco «Aquí hay tomate» informó casi en directo de cada paso que dio la viuda de Carrasco, que en estos momentos permanece en su casa de Torrelodones en compañía de su esposo, el nigeriano Tony Anikpe, su perro y se supone que su hija Raquel que, hasta la fecha, estaba bajo el cuidado de sus abuelos maternos.