Fergie, vocalista del grupo Black Eyed Peas, confesó a la revista Blender haber dejado su adicción a las drogas gracias a su participación en el grupo musical. "Hablé con Dios y sentí cómo me echaba en cara haber desperdiciado el talento que me había dado para cantar", comentó la cantante. La sensual cantante se encontraba en una situación de extrema necesidad debido a su adicción a las anfetaminas: mareos, fatiga, dolor de cabeza, menos apetito y euforia, algunos de los muchos padecimientos por los que Fergie tuvo que pasar para que tocara fondo y se tratara, para después reiniciar una nueva vida junto a sus compañeros de Black Eyed Peas.