Victoria Beckham empieza a parecer lo que el escritor Tom Wolf denominaba una "Social X-Ray" o radiografía social. Su obsesión por no engordar la está dejando en los huesos y ya hay quien especula con un posible desorden alimentario. Lejos de ocultar su delgadez, la Beckham la potencia con ropa escasa y ceñidísima. La mujer del ex capitán de la Selección Inglesa lució delgadez en Alemania, donde fue una de las grandes atracciones, y de la que se despidió tras la derrota en los penaltís ante los portugueses. Vicky lo pasó fatal.