Sus primeros trabajos fueron como modelo publicitaria cuando tan sólo era una niña. Y gracias a estos trabajillos pronto fue descubierta por un representante que vio que la chica tenía mucho talento.
Pero lo que a Sarah le iba realmente no era la moda, sino la interpretación, así que pronto se matricularía en la escuela de interpretación 'Professional Children's School' de Nueva York y posteriormente en 'Fiorello LaGuardia High School of Music Art and the Performing Arts', también en Nueva York.