La Sabrok es muy guerrera, y es que desde joven siempre le han gustado las experiencias fuertes. Con tan sólo 15 años era la cantante de una banda de heavy metal de su país, Argentina, lo que cabreó profundamente a su familia, que quería alejar a su niña del mundo del espectáculo. No sólo cantaba: hizo sus pinitos como modelo en pasarelas y actuó en programas de comedia. Al final sus padres tuvieron que aceptar que su hija había nacido para ser una estrella (o algo por el estilo).