Ni su impresionante altura, 2,21metros, sus 141 kg. de peso y su envergadura de pívot le sirvieron a Roberto Dueñas para escapar de las 'garras' de los ladrones. Cuatro individuos dejaron al jugador del Akasvayu Girona maniatado tras haberle amenazado con un destornillador en el pecho. De la casa sólo se llevaron dinero en efectivo, que según el propio jugador no fue gran cosa, aunque el susto seguro que aún le dura en su "gran" cuerpo.