Nadie puede ser tan rubia, decían con razón las malas lenguas de la prensa rosa, y ahora les tenemos que dar la razón. Ración de Photoshop la que recibe en sus últimas imágenes Christina Aguilera, que quiere emular a Marilyn Monroe en un posado supersensual pero que se queda en otra cosa (inclasificable). Queda demostrado, las rubias no son tontas, al menos saben de informática.