Tan acostadita ella parace que no quiera confesar el secreto, claro que para eso estamos nosotros, para quitar vendas (que no sábanas). Ratón a diestro y siniestro para convertir a la princesa del pop en un bombón de portada, precisamente de GQ donde la guapa cantante suele lucir sus carnes cada vez que saca disco. Por cierto, ¿tendrá retoques digitales en sus excitantes videoclips?