También las políticas se han hecho eco de los efectos mágicos de estos programas. Angela Merkel, máxima mandataria de Alemania, tiene problemas de sudoración tipo José Antonio Camacho y claro, eso en todo una líder no queda del todo bien. Tiramos de ratón y adiós manchurrón. Seguro que a la política le hubiera gustado que en sus polémicas fotos enseñando el pompis le pusieran una braguitas, aunque fueran digitales...