Ser una estrella del rock se hace duro y sobre todo para Pete Doherty. La cocaína, la ketamina, la heroína... le han convertido en un politoxicómano que no quiere cambiar. Su ex pareja, Kate Moss, le obligó a ingresar en una clínica para perder sus hábitos pero en una semana Pete regresó a sus excesos. De ahí que sus gastos sean únicamente de 4.000 euros.