Trece años después de ser absuelto por el asesinato de su mujer, Simpson vuelve a enfrentarse a un jurado, en este caso por el asalto a dos vendedores de piezas de colección en un casino de Las Vegas, unos hechos por los que ha sido declarado culpable y condenado por 12 cargos de secuestro y robo a mano armada. No obstante, la defensa argumentó que Simpson llegó al hotel para recoger recuerdos personales que le fueron robados, y que el ex jugador no tenía conocimiento de que sus cómplices estuvieran armados. Su única intención era recuperar sus propiedades, sin embargo sus palabras no convencieron finalmente al jurado. Ahora, Simpson podría pasar el resto de su vida entre rejas.