Kirsten Dunst, quien en febrero de este año se sometió a terapia por depresión, ahora asegura: "Es parte de la vida y he madurado tras pasar por rehabilitación". La artista explica que este año ha sido "el peor de todos" puesto que se ha visto desbordada por la presión, lo que le sumió en una profunda depresión. Tras protagonizar durante un tiempo algún que otros escándalo por su exceso con el alcohol, el sentido común de la actriz le llevó a ingresar en el Utha's Cirque Lodge Treatment Center, para cortar con sus malos hábitos. Según la propia intérprete lo que ha aprendido durante su estancia en el centro fue a "minimizar los problemas del trabajo", algo que antes ocupaba su cabeza por completo, y a despreocuparse de si su imagen era buena "en las fotos o en los anuncios". "Se trata de ver sólo las cosas importantes de la vida", señaló.