La estrella del pop sorprendió una vez más a sus fans dedicando al Papa Benedicto XVI su éxito Like a Virgin, en un concierto realizado en Roma. "Dedico esta canción al Papa porque soy una hija de Dios. Todos vosotros también sois hijos de Dios", dijo Madonna a los 60.000 espectadores que se congregaron para ver su concierto. Los diarios italianos rápidamente recogieron las palabras de la cantante y afirmaron que se trataba de una enorme provocación. Madonna, que proviene de una devota familia católica italiana, ya ha desatado en el pasado la ira de la Iglesia Católica con temas provocativos y sexuales. En el 2006, la cantante representó una crucifixión en un concierto en Roma, motivo por el cual el Vaticano la acusó de blasfemia.