Amy Winehouse se ha visto incapaz de dejar el alcohol y las drogas por las vías convencionales. Por ello, ha decidido abrazar esta corriente filosófica tan popular entre la clase media occidental y algún que otro famoso. Al parecer ha sido uno de los músicos que habitualmente tocan con ella quien le introdujo en los cantos budistas como técnica de relajación. "Canta diez minutos por la mañana y justo antes de irse a dormir", asegura una fuente cercana al periódico británico, añadiendo que la diva del soul ha tomado como fuente de inspiración a Tina Turner, que en 1975 abrazó la filosofía budista después de divorciarse de su marido.