La actriz británica Helen Mirren, ganadora de un Oscar por La Reina, ha admitido que consumió cocaína, pero que la dejó tras enterarse de que un criminal nazi se lucraba con la venta de esta droga. En una entrevista con la revista GQ, la actriz, de 63 años, dijo que consumía pequeñas cantidades de cocaína en las fiestas, aunque dejó la adicción en los años ochenta. "Me encantaba la coca, nunca consumía mucho, sólo un poquito en las fiestas", dijo Mirren, quien decidió dejarla cuando se enteró de que Klaus Barbie, el "carnicero de Lyon", se beneficiaba con la cocaína en América del Sur.