Julianne Moore vivió un episodio curioso, después de que el conductor de un autobús no la admitiera a bordo... La semana pasada, la actriz reservó un asiento en Hampton Jitney, que viaja de Nueva York a la exclusiva área de Hamptons, pero el conductor no reconoció a Julianne e insistió en que el autobús ya estaba lleno. "Julianne llevaba un sombrero y unas grandes gafas de sol y preguntó muy educadamente por qué no podía entrar, pero todo el mundo comenzó a mirarla fijamente después de que dijera su apellido" explicó una fuente al diario New York Post. Después de haber fracasado, la actriz optó por tomar otra línea de autobús...