La mayoría de las cadenas de televisión estadounidenses han censurado un anuncio de la fragancia Secret Obsession, de Calvin Klein, en el que la actriz Eva Mendes protagoniza un desnudo en una cama y se mueve de manera lasciva. El anuncio, rodado en blanco y negro, ha tocado la fibra sensible de las cadenas, que han optado por no emitirlo por considerarlo demasiado "sexy". Su decisión de censurar o prescindir de los cuantiosos ingresos que les podría proporcionar la emisión del anuncio se basa no sólo en las imágenes lascivas, sino también en el hecho de que la bella actriz deja a la vista uno de sus pezones.