La joven cantante canadiense Avril Lavigne ha realizado unas sorprendentes declaraciones. Recientemente, ha confesado a los medios que cuando se emborracha en su domicilio le gusta correr desnuda. 'Me encanta correr desnuda por mi casa cuando estoy ebria. Tengo un lado peligroso y me meto en problemas', ha explicado la canadiense, ahora bien Lavigne también ha indicado que cuando hay que trabajar no prueba el alcohol y que no está dispuesta a comercializar con su sexualidad para vender un mayor número de discos.