Hollywood está en pleno baby-boom. La actriz Cate Blanchett, que estaba nominada a dos Oscars (mejor actriz por Elizabeth, la edad de oro y mejor actriz de reparto por I¿m not there) y finalmente no se llevó ninguno, paseó orgullosa sus ocho meses de embarazo por el Kodak Theatre. Jessica Alba, que espera gemelos para la próxima primavera, se subió al escenario para presentar la entrega de los Oscar técnicos que tiene lugar unos días antes de la gala (y durante ésta se emite un breve resumen). Y la australiana Nicole Kidman, en su cuarto mes de embarazo, pisó el escenario en uno de los momentos más emotivos de la velada para entregar el Oscar honorífico al casi centenario (tiene 98 años) a Robert Boyle.