Según la agencia británica PA, un juez de la División de Familia del Tribunal Superior de Reino Unido decidirá finalmente los términos del divorcio entre Paul McCartney y Heather Mills, ya que ellos no consiguen ponerse de acuerdo. El magistrado tendrá en cuenta a la hora de decidir los intereses de la hija del matrimonio, la duración de la unión y la cantidad de dinero que se generó mientras estuvieron casados. Eso sí, su decisión podrá ser apelada. Paul y Heather estuvieron casados cuatro años.