El príncipe Enrique no pasará este año la Navidad con la familia real, ya que tendrá que prestar servicio como oficial. Enrique, que tiene el rango de alférez, pasará tan familiar día en un barracón militar de Windsor (afueras de Londres), donde tiene la sede su regimiento. El que sí acudirá a la tradicional comida en el palacete de Sandringham es Guillermo, que se graduó hace unos días y aún no se ha incorporado a las guardías.