Paris Hilton nos deja noticias por partida doble. Por un lado posó embutida en el traje típico alemán (que ella decoró con toques dorados) para acudir a la fiesta tradicional alemana de la cerveza, más conocida como Oktoberfest. Paris aseguró que le encanta el traje: "Conseguí cuatro y me los compre todos". Sí, eligió el más hortera. Por otro lado, y no menos importante, Paris fue acusada de conducir bajo los efectos del alcohol. Hilton aseguró tras su detención que su supuesta ebriedad se debía a un "margarita" que había tomado con el estómago vacío. De ser declarada culpable podría ser condenada a una multa de 1.000 dólares. Poco para tanto poderío.