Una de las principales asociaciones de defensa de los derechos de los animales, PETA, está dispuesta a averiguar por qué a Sharon Stone le encanta lucir carísimos abrigos de piel en los actos y festivales a los que es invitada. PETA ha escrito una carta a la actriz pidiéndole que se someta a un escáner cerebral cuyos costes recaerían íntegramente sobre PETA.