La música fue la tabla de salvación de Alicia Keys, según cuenta ella misma. La cantante del éxito "No one" creció en el conflictivo barrio de Hell's Kitchen de Nueva York, su madre la envió a clases de música y danza para mantenerla lejos de las calles. "Fue lo mejor que hizo por mí. Sólo podía salir 45 minutos con mis amigos, porque siempre tenía clases. Las lecciones extraacadémicas me ayudaron a concentrarme y conducirme hacia donde yo quería ir, y me mantuvieron fuera de problemas". La cantante, de 27 años, también ha contado que solía llevar consigo un cuchillo para sentirse segura en las calles.