Carla Bruni gustaba poco y ahora menos. Sólo un 51% de los galos opina que la mujer del presidente francés, Nicolás Sarkozy, asuma bien su papel de primera dama, lo que supone una caída de tres puntos con respecto a una encuesta de marzo pasado.
Además, Bruni no solo tiene disgustados a los franceses, también decepcionados a los japoneses. La cantante ha dejado tirados a los segundos al hacer pública su negativa de acudir a la cumbre del G-8.