La actriz Sienna Miller ha tenido que usar unos pechos falsos para su nueva película, 'G.I. Joe', porque el director del filme, Stephen Sommers, consideraba que sus senos no eran lo suficientemente grandes, informa Infobae.
Miller se sorprendió ante la sugerencia de Sommers que llegó a decir que sus pequeños pechos "necesitaban una ayuda" para lucirse mejor en el cine. "Me ponía un ajustado traje negro y mis pechos parecían mucho más grandes", contó la actriz. "Me dieron esas dos cosas que parecían filetes de pollo. El director me dijo: 'voy a ser honesto, me gustan las chicas con pechos grandes'".