Estaba invitada, pero Scarlett Johansson no acudió al Festival de Cannes a presentar 'Vicky Cristina Barcelona' tras negarse el estudio a satisfacer las exigencias de la estrella. Aunque estaban dispuestos a pagar vuelos, hotel y una limusina, la intención del estudio era que Scarlett compartiese maquillador y peluquero con Cruz y Hall. Sin embargo, la estrella de 'Match Point' exigió un maquillador para ella sola, al coste de cinco mil euros al día.
Si su presencia era ya complicada con esas tarifas, se transformó en imposible cuando Johansson lanzó su última exigencia: no quería permanecer en el mismo hotel que Woody Allen y las otras protagonistas, en el centro de Cannes, al preferir otro a cincuenta kilómetros donde podría tener "mayor tranquilidad".