Fue uno de los escándalos más sonados en un escenario: el beso entre Madonna y Britney Spears en una entrega de los premios MTV. Pues bien, la ambición rubia ofrecía ayer un concierto privado para 1.500 personas en el teatro Olympia de París, donde lo volvió a hacer: en un momento del show decidió besar a una mujer desconocida.